La pandemia ha traído la mayor caída del salario medio español en al menos 50 años: un -3,1% interanual para quedar en 1.641 euros mensuales, según Adecco

Adecco Group Institute, el centro de estudios y divulgación del Grupo Adecco, quiere saber cuál es el grado potencial de satisfacción de un ocupado medio en cada una de las comunidades autónomas españolas. Para ello presenta el Monitor Adecco de Oportunidades y Satisfacción en el Empleo que, semestralmente desde hace nueve años, profundiza en dicho grado de satisfacción, así como en las oportunidades laborales del mercado laboral.

Para la realización del informe, se toman en consideración cinco áreas fundamentales en el entorno laboral de las personas como son la remuneración, la seguridad laboral, las oportunidades de empleo y desarrollo profesional, la conciliación entre la vida personal y la profesional y la conflictividad laboral. En total, se analizan 16 subvariables diferentes[1]. En esta primera entrega del Monitor se centra en los dos primeros apartados: salarios y seguridad laboral[2].

Monitor Adecco: Análisis global[3]

Los resultados de este Monitor recogen plenamente el impacto de la pandemia en el mercado laboral. Algunos son obvios, como la caída del empleo, la subida de la tasa de paro y el retroceso en el número de empresas que hay en nuestro país, todos los cuales restan puntos en el indicador. Otros impactos, sin embargo, requieren un análisis previo para comprenderlos. Por ejemplo, la rápida subida del número de desocupados ha derivado en que la proporción de parados de larga duración se redujera.

En el mismo sentido, las restricciones al normal desarrollo de la actividad económica han provocado una fuerte caída en la cantidad de accidentes de trabajo, así como en el número de huelgas. Estos últimos tres efectos de la pandemia hacen mejorar la puntuación del indicador.

El Monitor Adecco ha tenido un incremento interanual del 1,8% en el cuarto trimestre del año pasado. Así, se encadenan quince trimestres seguidos de mejoría interanual del indicador, pero también es el crecimiento más moderado en tres años.

En el trimestre analizado, son 11 las comunidades autónomas que han incrementado sus respectivas puntuaciones del Monitor Adecco. El País Vasco, Asturias y Castilla-La Mancha exhiben los mayores incrementos mientras que Baleares, Canarias y Cataluña muestran los retrocesos más marcados.

Baleares, que un año atrás encabezaba las posiciones, se ha hundido hasta el 14º lugar, mientras que la Comunidad de Madrid (escala tres posiciones respecto a hace un año) se ha quedado con la primera plaza. En segundo lugar, se sitúa Navarra (hace un año estaba en el 7º puesto), en tanto que el País Vasco mejora nueve peldaños para situarse en tercer término. Cataluña, que hace un año estaba en la segunda posición, baja hasta el quinto puesto y la Comunidad Valenciana retrocede de la tercera a la séptima colocación.

En las dos posiciones más bajas no hay cambios: Canarias permanece en el último puesto, escoltada una vez más por Castilla-La Mancha. Tercera por la cola se coloca Extremadura, que desciende cinco peldaños en comparación con el último trimestre de 2019.

Remuneración: la caída del salario medio más profunda en 50 años

La tendencia al alza del salario medio del conjunto de España[4] que se inició en la segunda mitad de 2017, ha llegado a su fin con la pandemia. La remuneración media española acumula tres trimestres consecutivos con descensos interanuales, colocándose ahora en 1.641 euros mensuales. El descenso interanual, de un 3,1%, es el resultado más desfavorable en al menos 50 años.

El salario medio ha caído en todas las autonomías excepto en la Región de Murcia, donde ha aumentado un 1%.

La Comunidad de Madrid se mantiene en la primera posición, con una remuneración media de 1.964 euros mensuales (-1,3% interanual), seguida una vez más por el País Vasco, con un salario medio de 1.954 euros por mes (-1,5%). Les sigue Navarra, que tras un recorte de un 0,7%, deja su remuneración media en 1.837 euros/mes.

Cataluña y Asturias conservan el cuarto y quinto puesto, respectivamente. Sin embargo, el salario medio catalán ha caído un 4,6% interanual, el tercer peor resultado autonómico, por lo que ha bajado hasta 1.725 euros mensuales. Para la autonomía catalana ese dato implica haber retrocedido hasta el mismo nivel de 2017. En el caso asturiano, la remuneración media es ahora de 1.672 euros/mes (-2,2%). Estas son las únicas regiones que tienen un salario medio que supera la media nacional.

En el otro extremo, Canarias ha bajado hasta el último lugar (1.281 euros mensuales; caída interanual de un 12,8%), quedando por debajo del salario medio de Extremadura (1.338 euros al mes; -2,7%). El mayor recorte interanual lo ha sufrido Baleares (1.405 euros/mes), con un descenso interanual de un 13,2%. Para ambos archipiélagos, el salario del cuarto trimestre de 2020 es similar al que tuvieron en 2007.

Las personas en ERTE se consideran como ocupados en las estadísticas oficiales. Por lo tanto, la reducción de su remuneración (pasan a cobrar, en general e inicialmente, el 70% de la base reguladora) incide en los resultados del salario medio de todas las autonomías, aunque esto resulta más evidente en los casos de Canarias y Baleares.

El poder adquisitivo del salarioCuando se descuenta la inflación de la evolución del salario medio, obtenemos la variación de su poder de compra. Considerando las variaciones acumuladas en los últimos ocho trimestres (período que considera el Monitor Adecco para analizar las variaciones del poder adquisitivo del salario)[5] puede verse que el salario medio del conjunto de España pierde en la actualidad un 1,4% de su poder de compra, cuando un año atrás ganaba el 0,9%. Así, el poder adquisitivo del salario medio ha retomado su tendencia declinante, que empezó a comienzos de 2017 y se vió interrumpida entre junio de 2019 y marzo de 2020.

El caso general, que comprende a 10 regiones, es el de aquellas que hace un año mostraban un aumento en el poder de compra del salario medio y ahora presentan un recorte en el mismo. Dentro de este grupo de autonomías, la Comunidad Valenciana (-0,7%), Extremadura (-0,9%) y la Comunidad de Madrid (-0,5%) muestran los resultados más benignos, con una pérdida de poder de compra inferior al 1%. En cambio, Balares y Canarias presentan los saldos más desfavorables, de -12% y -12,1%, respectivamente.

En tres autonomías (Asturias, Galicia y Navarra), el salario medio ya ganaba poder de compra hace un año y ahora continúa aumentándolo. De este grupo, el incremento más significativo corresponde a Galicia (+1,9%).

Otras tres regiones (Andalucía, Castilla-La Mancha y Murcia) muestran el caso inverso a la tendencia general: hace un año perdían poder de compra, pero ahora lo recuperan. El caso murciano es el más favorable, con un incremento del poder adquisitivo del salario medio de un 1,8%.

La autonomía restante es La Rioja, cuya remuneración media perdía poder de compra hace un año y ahora sigue en descenso (-0,2%).

Cuando las variaciones del poder de compra del salario medio que se acumularon a lo largo de los últimos ocho trimestres se expresan en términos de euros en lugar de hacerlo en porcentajes, las diferencias se aprecian mejor.

En el caso del salario medio nacional, la pérdida de un 1,4% de su poder de compra equivale a que el asalariado medio tiene, al cabo de un año, 280 euros menos en su bolsillo de los que tenía hace dos años.

Por regiones, en Baleares y Canarias el recorte es equivalente a, respectivamente, 2.451 y 2.274 euros al año. Es decir que, en ambos archipiélagos, un trabajador medio ha perdido el equivalente a casi dos mensualidades.

En cambio, Galicia gana 350 euros anuales, la Región de Murcia, 296 euros y Castilla-La Mancha, mejora en 213 euros anuales.

Los datos anteriores muestran que a lo largo de los últimos dos años se han acumulado diferencias en la variación del poder de compra del salario medio de las distintas autonomías de hasta 2.801 euros por año. Tal es el resultado de sumar el incremento observado en Galicia (350 euros/año, el más elevado) con la pérdida registrada en Baleares (2.451 euros/año). Y aun excluyendo el caso extraordinario de los archipiélagos, las diferencias acumuladas entre autonomías siguen siendo considerables, alcanzando a 961 euros por año (suma de la ganancia gallega y la pérdida catalana, de 611 euros/año).

Seguridad en el empleo

Este bloque del Monitor Adecco trata el concepto de Seguridad en el empleo en un sentido amplio. Por eso, no solo comprende la siniestralidad, sino también la cobertura de la prestación por desempleo, la magnitud del paro de larga duración y el tiempo necesario para volver a encontrar un empleo una vez que se ha perdido.

En este grupo de variables todas las autonomías han mejorado su calificación, con la sola excepción de La Rioja.

Sigue cayendo la siniestralidad laboral Las distintas restricciones a la actividad económica para enfrentar la pandemia del coronavirus han hecho que continúe la caída de la siniestralidad laboral, que se inició con el confinamiento domiciliario de marzo y abril. Esta era incipiente en el primer trimestre y mucho más marcada en el segundo. Los 56,4 accidentes que causaron baja cada 10.000 ocupados (-18,8% interanual) que se registran en la actualidad constituyen el dato más bajo desde junio de 2013. Hay que recordar que el mínimo registrado en los últimos 25 años es de 55,5 siniestros cada 10.000 ocupados, ocurrido en marzo de 2013.

La proporción de accidentes de trabajo se ha reducido en las 17 comunidades autónomas, algo que no ocurría desde mediados de 2013. Los mayores descensos se observan en Baleares (-38,9% interanual), Canarias (-34,1%) y la Comunidad de Madrid (-31,1%).

Navarra, pese a reducir su proporción de accidentes laborales un 22,5% interanual, pasa a ser la región con mayor número de siniestros, con 78,5 cada 10.000 ocupados. Le siguen Castilla-La Mancha (70,7 accidentes; -15,9%) y Aragón (68,7 siniestros; -11,6%, la menor reducción a nivel autonómico).

En la situación opuesta, las tres regiones con menor siniestralidad son Canarias (45,8 siniestros), la Comunidad de Madrid (46,4) y Cataluña (53,1 accidentes, siempre cada 10.000 ocupados, tras una caída de un 30,5%).

El paro de larga duración continúa a la bajaAunque el número total de parados encadena tres trimestres subiendo (cosa que no ocurría desde septiembre de 2013), el número de parados de larga duración (llevan al menos dos años buscando empleo) continúa cayendo, aunque más lentamente. Es decir que todo el incremento del paro ocurre entre aquellos de corta duración. Por lo tanto, la proporción de parados de larga duración en el total de desocupados ha alcanzado una marcada caída.

Mientras el número total de parados ha aumentado hasta los 3,72 millones (el mayor número en tres años y 527.900 más que un año antes), en el trimestre analizado se cuentan 885.400 desocupados de larga duración, el tercer menor registro en una década (68.600 menos que al final de 2019).

Como proporción del total de personas sin empleo, considerando la media de los últimos cuatro trimestres, los parados de larga duración equivalen al 24%. Es una proporción 6,5 puntos porcentuales inferior a la de un año antes y la menor desde septiembre de 2011.

Todas las autonomías han visto descender su proporción de parados de larga duración. Doce comunidades replican la dinámica general, con un aumento en la cantidad total de parados simultáneo a una caída en el colectivo de desocupados de larga duración. En las restantes cinco regiones, ambos grupos de parados se amplían, aunque el de larga duración lo hace en menor medida.

Castilla-La Mancha (30,2%; -2,8 puntos porcentuales), pasa a ser la autonomía con mayor proporción de parados de larga duración, seguida por Extremadura (30,1%; -7,6 p.p.). Ambas son las únicas comunidades que exhiben una proporción de paro de larga duración superior al 30%.

Baleares continúa siendo la comunidad con menor proporción de parados de larga duración, ahora con un 12,2% (caída interanual de 4,5 p.p.). Es el mejor resultado para cualquier comunidad desde junio de 2011. Le siguen Cataluña (18%; -5,3 p.p.) y Cantabria (18,2%; -8,3 p.p.).

Crecen los perceptores de prestación por desempleoUna de las medidas más importantes para paliar los efectos económicos de la crisis provocada por la pandemia global fue la que puso en marcha los ERTEs (Expedientes de Regulación Temporal de Empleo) por fuerza mayor. Aunque en las estadísticas continúan siendo considerados como ocupados, los beneficiarios de los ERTEs también aparecen como perceptores del seguro de desempleo. Para no distorsionar la serie de datos histórica y permitir la comparación, en lo que sigue se han separado ambos grupos. Por lo tanto, se refiere a perceptores de la prestación por desempleo en su sentido convencional, es decir, excluyendo a los beneficiarios de ERTEs.

Tras un rápido incremento entre marzo y junio, el número de beneficiarios del seguro de desempleo ralentizó su aumento, llegando en noviembre a caer, en términos interanuales, en siete autonomías. De ahí que la proporción de parados cubiertos por una prestación también haya ralentizado su avance en el total nacional, mientras que diez regiones muestran un retroceso.

En el conjunto de España, un 69,9% de los parados está cobrando una prestación por desempleo, lo que supone un incremento interanual de 1,3 puntos porcentuales. Sin embargo, hay un retroceso en comparación con el 74,7% alcanzado en el segundo trimestre de 2020.

Hay cinco regiones en las que más de un 80% de sus parados están cubiertos por una prestación: Extremadura (93,6%; +7,2 p.p.), Cantabria (84,5%; -1,9 p.p.), Baleares (83,4%; -15,1 p.p.), Galicia (83,1%; +9,9 p.p.) y Andalucía (80,1%; +3,5 p.p.).

La Comunidad de Madrid es la única región con menos del 60% de parados cubiertos por una prestación (53,7%; -2,7 p.p.). Le siguen, con los menores niveles de cobertura, Canarias (60,5%; +6,7 p.p.) y Castilla-La Mancha (63,2%; -0,2 p.p.).

[1] Ver Qué es el Monitor Adecco al final del documento.

[2] En esta entrega se hace balance de los resultados obtenidos durante el cuarto trimestre de 2020, en base a la Encuesta de Población Activa (EPA), que publica trimestralmente el Instituto Nacional de Estadística (INE).

[3] Análisis interanual: comparativa del cuarto trimestre de 2020 con respecto al cuarto trimestre de 2019.

[4] A lo largo de todo el presente trabajo, cuando se habla de “salarios” se hace referencia al salario ordinario promedio, en términos brutos, publicado por el INE. Es decir, a los pagos de regularidad mensual, excluyendo pagas extraordinarias, horas extras y otros conceptos, antes de computarse las retenciones y deducciones que correspondan. Siempre se hace referencia a la media de los últimos cuatro trimestres.

5 El análisis de la evolución del poder de compra del salario medio se refiere siempre a un periodo de 8 trimestres. Ver nota metodológica al final.

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